Cruel es la distancia que nos separa
ambigua la forma en que se muestra
un tanto sutil, un tanto siniestra
es esto lo que el destino nos depara?
Su recompensa ha de tener
soportar tan larga espera
desde aquella primavera
precedente del verano del ayer.
Dulce amargura que entristece
manteniendo viva una esperanza
de cobrar a la distancia venganza
si te doy un beso, te estremeces.
Con la firme promesa de esperar
una respuesta del Dios Chronos
vestiré de putas, iran al abandono
estas angustias, este penar.
Sin que importe mi agoníay aunque me ahoguen mis penas
llevaré tatuado en las venas
TE QUIERO HOY, TE QUIERO MIA.
Quebrantando la voz quizo decir un verso
el último que le quedaba...
reposando la mano en su pecho suspiró,
al tiempo que el alma se despedía
y los presentes se estremecían.
Allí pernoctaba María José
con una amalgama de gemidos
rodeada de muchos, acompañada por pocos
con la intríncesa y fija mirada que
pendoneaba por los pasillos de la muerte.
Todos quisimos escuchar su último suspiro
que traia las mismas ganas con las que vivió
pero antes fuimos interrumpidos
por el estruendo de aquel proyectil
que atravesando la cabeza de su esposo
dio muerte prematura a este en la habitación continua...
...ella no podía vivir sin él
él sin ella no sabia vivir
y antes que la vida se la llevara
sin saber a donde ir a buscarla
prefirió quitarse la vida
y esperarla de camino
para tomar su mano y caminar juntos,
como el día que la conoció.
Porque tener que soportar
a quien de pendejo me quiere coger
mi derecho siempre voy a defender
y que nadie me haga callar.
Humillaciones...
ya no mas,
se perdio un trabajo,
uno mas...
que más da?
los clasificados no voy a mirar
acaso por algo tengo que temer?
si la vida es mas valiosa,
y también la voy a peder.
No mas 15
No mas 30
son 28 dias cada mes
en los que no me daba cuenta,
que para producir hay mas fe
que esos dos dias de mierda.
Gracias por el empujón
que me sacudió más allá de la puerta
y que hoy me hace caer cuenta
que tengo más de un solo cojón.
Desparramas llantos, te arden los ojos
El espejo refleja tu rostro infeliz
Te ahoga tu ego, te quema tu enojo
Tienes aires de reina descarada meretriz.
Es mi alimento tu sufrimiento
Son tus lágrimas mis alegrías
Es mi musa tu cruel lamento
No goza de mi atención tu melancolía.
Soplan vientos de tempestad
Percibo el triste olor que precede la muerte
Se escuchan gritos de calamidad
Apestosa y hedionda dislumbro tu suerte.
Hoy lastro tu cuerpo hacia el fango inmundo
Tu alma reniega a su abandono
Tu destino es gris, oscuro, profundo...
Cuanto más agonizas, más me emociono.
Hundir tu cuerpo en el hades maldito
Verte padecer en el letargo eterno
Ver desvanecer tu alma en el infinito
Cicatrizan mis heridas, curan a este enfermo.
Nacidos para triunfaren el terreno del fliltreoy jugando a ser ateosun dia se han de encontrar.La más noble los unirápareciera ya verlos juntosuno pensando al otro difuntoy el otro planeando como lo matará.Y mientras ambos se disputaránaquel cuerpo de pecados malditoshay uno que no cree en cristosni el otro emula al sacristán.Miradas, risas, gestos, frasesalguien demuestra que es el mejoruno dice que no hay temory el otro se juega todas las Aces.Dos colosos peleando como niñosarrebatandose aquel "el jugete"no se extrañen si el negretearremete contra el mestizo.Ninguno se ha de rendiry renunciar a las emocionesde la joven de ojos saltonesy sonrisa tan febril.Y mientras mi oscuro compañeroplanea su cruel venganzayo estaré en asechanzapara recoger cualquier reguero.
Qué felices éramos entonces...
… cuando no teníamos que preocuparnos por las responsabilidades que vienen con los años.
Qué felices éramos entonces...
… cuando nuestros padres estaban ahí para calmar la resaca de aquel adolescente, que de manera osada y con el disfraz de adulto precoz, nos embriagábamos en Noche Buena.
Qué felices éramos entonces...
… cuando esperábamos ansiosos los domingos por la tarde para vestirnos con nuestra "ropa de domingo" para pasearnos no mas lejos de 50 mts. a la redonda.
Qué felices éramos entonces...
… cuando aquella niña a la que nunca le dijimos que estábamos perdidamente enamorados de ella, nos dirigió la palabra por primera vez, así sea solo para pedirnos permiso para cruzar, ya que estábamos idiotizados contemplando su caminar.
Qué felices éramos entonces...
… cuando una tarde de agosto, fin de semana preferiblemente, se dirigían con nosotros a comprar los útiles escolares del próximo año escolar.. llegar a la casa y forrar los cuadernos con el papel estampado de los super amigos.
Qué felices éramos entonces...
… cuando esperábamos los musicales del canal 6, el Pato Donald, Mickey Mouse, Pluto...
Qué felices éramos entonces...
… cuando con apenas fuerzas para mantenernos en pie, quisimos cargar a nuestro hermanito/a menor que recién llegaba con mami de la maternidad.
Qué felices éramos entonces...
… cuando con tan solo el hecho de no querer comer aquella papilla que con tanto amor nos prepararon nuestras madres, era motivo suficiente para tener un ejercito de biberones con distintas leches, jugos, compotas y hasta un té porque dique estábamos "empachao".
Qué felices éramos entonces...
… cuando pasábamos 18 de las 24 horas del día en brazos de aquella hermosa mujer que renunció a su juventud, a fiestas, a restaurantes, a playas para darnos el amor necesario para que seamos lo que hoy en día somos.
Qué felices éramos entonces...