lunes, 5 de marzo de 2007

Pasion Desmedida

La soledad de mi habitación y el deseo de hacer mío la geografía de tu ser, trastorna la más pura, hermosa y satisfactoria sensación del ser humano.

Levantar mi cuerpo de la cama resulta difícil, pues aunque no estas, ella… la cama, que en infinitas ocasiones ha servido como campo de batallas entre la Capitana Tú y el Soldado Yo, guarda en sus arsenales los recuerdos de las mas sutiles reyertas escenificadas en lo que también podría definirse como el Campo Santo del Amor.

Sola tu… solo yo, y el amor divagando entre sombrías noches de primavera. El deseo de sentirte mía una vez más y las ansias al no poder tenerte entre mis brazos es lo que me lleva a la “Autocomplacencia “ o bien dígasele, conjugar el verbo MASTURBARSE… en todos sus tiempos.
Me dirijo hacia el recuerdo de tus labios junto los míos…de tu pecho junto al mío…de esa parte de mi que llena tu espacio vacío, y tu… tan lejos de mí pero tan cerca, tan absurda es la idea de suplantarte conmigo mismo que el animal indomable que yace dormido en mí sale en busca de la presa más idónea para calmar la sed que agrieta mi interior.

1…2…3 horas anduve quizás, mas eso no lo se a ciencia cierta, hasta que al fin fui a parar a los brazos de la que como TU me abraza, de la que como TU me besa, de la que como TU con satisfacción me dice groserías al oído que en el momento emulan para mí la más bella melodía compuesta por compositor alguno, aquella que como TU entona un himno de gemidos en acto de reverencia hacia el amor que nos une. Ella y solo ella es capaz de hacerme temblar cual caribeño en Ámsterdam… ella me hacer ser Yo mismo y yo la hago sentir mejor.

No hay mujer como TU mujer, no hay cuerpo como el TUYO mujer, no hay otra para mí que no seas TU, mujer.

1 comentario:

YoDuende dijo...

mi hermano, pasé por tu patio, dale calor men, que ya le kité las telarañas al mio. Oye no me dijiste que escribias pero lo descubrí, la verdad es que estas capitanas se adueñan de nosotros y por mas que nos resistamos siempre seguiremos siendo unos simples soldados en su presencia... un abrazo